enero 27, 2014

Día 3.

Yo estoy en ese lugar…

Puedes intentar, pedir ayuda para escapar, el tercer día pensar, que podrás cambiar… que te dejarás ayudar, y que podrás escapar de ti. Sabiendo que no es verdad, no te queda más que permanecer en ese lugar, romper las paredes para aumentarlo, y que parezca que es otro… ya no habrá paredes que te puedan asfixiar… no habrá miradas que te puedan detener, pero cuando tu problema es de-mente, no te queda más que intentar, aceptar algunas cosas, y cambiar otras…

No tengo que hablar, para explicar, no me tengo que justificar, cuando es mi realidad… y cada paso, es paso que se dio, y no lo cambio… porque entonces no sería yo. Cada persona que creen que he olvidado, cada hecho pasado que creen que ya está borrado… cada vez que he callado, he preferido antes de seguir hablando, dejar paso, a los hechos que sigan demostrando… es lo que me ha hecho ver perfectamente lo que está pasando.

He caminado, sobre toda la soledad y todo lo que no he deseado, he sufrido ya demasiado tiempo aquello que nunca quise… hasta necesitarlo. Este autoengaño, a dar oportunidades cuando lo único que pierdes son esperanzas, este camino hacia dirigir la mirada y no encontrar más que nada.

Fue mi decisión permanecer aquí. Romper paredes para vivir, y gritar para existir… pero no saldré de aquí, de este lugar que poco a poco me destruye y deteriora, hasta que no obtenga eso, que siempre he deseado… eso por lo que todo, en esta vida, pierde su significado.

Y resulta, que aquello más fácil, es lo más complicado… podría si quisiera, demostrar que fácil es conseguir cosas tan complicadas, pero algunos dejaríamos el tiempo de una vida, por sentir un segundo que eso tan fácil, nunca fue tan complicado.

Tercer día, para dejarlo claro.

enero 24, 2014

Día dos.

Escribo, desde el comienzo hasta el final, en sueños y en versos, me como, tus textos, sin pretextos, te muerdo, y vomito de nuevo, letras en prosa y en odas, a la muerte de poetas que fantasean con ser lo que desean… mirar atrás, y ver un rastro de letras desde hace tanto, que no me aterra, pero es lo que quisieras…

Soy tinta que recorre mis venas… que bombea mi cabeza en cada latido que esperas, desesperas, mientras tu meta es hacer esto sin importar lo que obtienes… no… no hay papel que aguante tanto peso, tanto tiempo para reescribir de nuevo estos textos… quiero, pero muchos se quedaron en la palabra… y nunca supieron lo que realmente quisieron… por ello, este es el día dos… el sueño, sigue sin ejercer su peso, vengo aquí a dejar lo último de mí en un acto de destrucción, de adicción a descargar aquí lo que pienso, para poder dormir, y olvidar un día más sin tus besos…

Debo parecer un puto enfermo tras analizar todos estos textos… pero no, te darás cuenta que sé muy bien lo que escribo y lo que quiero… por eso vivo sumergido en este día, donde replantear todos los pasos que sin saberlo, estoy cometiendo…

enero 09, 2014

Quieto.

Una vida llena de letras, y tinta, que cae por el papel hasta el suelo… la supervivencia, indigna y llena de pereza, en busca de no ser esclavo de la vida, y la mentira; es, que los días pasan, que el sol se apaga cada noche y que cada mañana levantas, sin saber qué es lo que la vida te exige que hagas.
Cabalgas entre miradas, entre ausencias, entre los suspiros de impotencia, y lágrimas que no sirven más que para hundir tu cara en la almohada… cerrar los ojos a ver si todo pasa, pero, levantas y todo te espera en el mismo sitio donde estaba… dispuesto a ahogarte un poco más si se te olvidaba… dispuesto a correr un poco más tras de ti…
Las horas pasan, el tiempo se pierde y no se recupera, te resistes a la esclavitud, a la que todos se someten… te resistes a ser un fracaso y dejar ir tus ideas… te resistes a dejar tus sueños intactos y no apostarlos en el intento de perderlos… te sientes, como si quisieras pararte, para preguntarte ¿Qué hago? ¿Qué quiero? Y sobre todo ¿A dónde quiero llegar?
¿Merece la pena el esfuerzo? Tanto movimiento, tanto vacío, tanto silencio…