noviembre 24, 2013

Encontrar.

Un adiós, un tiempo, versos perdidos en el tintero… mis manos  hundidas en mi pecho. Un agotado cuerpo de agua entre pensamientos. Una meta, y tanto esfuerzo… tan poca ayuda en mis pasos, que creo no llegar a ningún lado. Pero en tierra de nadie, mi bandera es mía y mis pasos, eco del silencio. ¿Qué fue del recuerdo… cuándo ya todo fue fuego? En inviernos de camisetas, todos se resfrían… piensan que sus fuerzas son menos que las mías. Pero cuidado donde pisas, a ver si me pisas y me liberas de esta agonía. Es tiempo para el tiempo, cambio para el cambio, y hechos para el pasado. Con mirar atrás, no vas a cambiar… y siempre tú serás, será mejor que lo aceptes ya. Porque yo acepto tu estaticidad, a lo largo del tiempo y no es culpa tuya el no poder modificar tu forma de actuar, pero es igual mi terca incapacidad para creer en mi cambio, y ver muy claro, quien es, es como es.
El tiempo es generador de respuestas, y de sabiduría… si me equivoqué, será mi tiempo el que me haga aceptar mi camino, pero, intento tener… más allá de lo que debo ser. No es cuestión de no elegir, sino, es cuestión de decidir… los caminos están ahí, todos están ahí, es el tiempo el que lo haces inviables. Debemos decidir nuestra vida, cuando debemos decidir…
Y más allá de mí, es mi vida lo que procuro encontrar…

noviembre 23, 2013

Miradas.

Ciudades llenas de miradas, miradas llenas de nostalgia, nostalgia que llena mis ojos de lágrimas, lágrimas que escapan y suicidas ellas caen al suelo. Suelo, que piso por pretérito, imagina un mundo lleno de espejos, donde todos ellos fueras tú, tú mismo, perdido entre reflejos. No me encuentro, no te encuentro, no me veo, en mi propio reflejo y predico con vagas miradas hacia el suelo, me estorba la gente en mi horizonte… muévete que no veo, precipicio de letras y ríos de tinta, que pintan el mar por lienzo.
En este mismo momento, sólo es tiempo, tiempo al tiempo, y perdido. Camino de mi propio reencuentro, me busco y no puedo. Es, camino ausente del demente, diferente, entre la gente, no basta con ser, hay que notarse, destacarse, y al final el mundo es el que te señala y te convierte en arte… partes, del final hacia el principio, y hoy es martes… no es cuestión de darte, cabezazos hasta matarte, es cuestión de enseñarles que desangrase no es arte, inyectarse, en vena tinta, y llorar letras, no es vida. Que la vida, queda presa del dinero que aprieta, que el trabajo no falta, pero la recompensa… la recompensa, corre a expensas de tu libertad para luchar por lo que quieras… y lo que quiero, tiene más fuerza que todo dinero; que el dinero, no puede con lo que tengo; y lo que tengo, es millones de letras por tiempos eternos… no hay libros, no hay más que tiempo robado de sueño, no hay más que letras en este lugar de encuentro… y te pienso ahogar de letras… hasta que tus pulmones encharcados de tinta, y tu estómago, haga vomitar negro por tu boca…
Hey, poeta… domina tus letras, tus versos, tus textos… no dejes que la escritura te posea… porque al final, a lo único a que llegas es a mirar arriba y borrar tu vida…
Y unos deciden borrar… tontos, inútiles… mueren a trozos, vacíos… yo decido dejar… dejarme, para así acusarme, y no olvidarme…

Detesto… me detesto, el terminar textos… me odio y me borro, pero me dejo… mañana, me habré olvidado de ello.

noviembre 03, 2013

Y te escriba..

Porque sin saber que gritas callada,
deliro al separarme y marcharme,
sin albas, ni noches de miradas,
y con luz de Luna en tu cara,
siempre serás mía,
aún no me tengas en tu cama.

Aún te pierda, o me pierda,
entre tus labios y tu lengua,
aunque la vida se me vacía
cada vez que mi cuerpo
se marcha, y deja miradas
desde lo bajo, y desde lo alto,
hacia arriba, y hacia abajo,
todo son susurros…

…susurros que gritan,
quédate a mi lado.

Entre besos, y juegos,
entre manos que quieren,
destrozar tus ropas
y besarte por entero,
callo, y aplazo,
para desearte aún más,
luego en un ratito o mañana,
cuando eche de menos tus brazos
y tu compañía…

…cuando no tenga,
tu sonrisa, y te escriba.

octubre 04, 2013

Catarsis.

En el pasillo hacia nuestra luz, en el golpeteo de latidos en sueños, en el recuerdo que mantengo vivo de tus besos, el despertar, no es algo a lo que deba temer, cuando siempre que lo hice fue para perder… tal vez, mi camino, siempre fue mi camino… tal vez, yo soy lo que soy porque siempre fue lo que fui… y ante el tiempo, seré tu respuesta… y ante las lágrimas, seré mar lleno de tantas… no puedes encontrarte entre tantos iguales, no puedes distinguir la gota de la lágrima entre tanta agua salada… pero, el negar de un destino siempre fue mi razón, que uno es su propio destino… y jamás podrás arrebatarme lo único que me hace sentirme vivo… mi capacidad de decidir sobre mi vida. Y a pesar de todo, he perdido tanto, y dejado marchar tanto, que es indudable el sacrificio que uno hace por algo que no llega a visualizar cercano, pero siempre tan claro… miedo, a que la decisión cada vez sea más firme y segura, a que mi camino esté tan marcado, que llega a ser un flujo constante, una motivación por la que seguir respirando…
Pero, todo esto conlleva unas graves consecuencias. Siendo la soledad tu gran respuesta. A cada paso, a cada peso, a cada hecho que cae sobre tu cuerpo, a cada mañana al despertar y tirar literalmente de ti, y ser tú, tu único apoyo tanto para seguir, como para levantar mil y una vez… no me dejo marchar, no me dejo ir, no me dejo vencer… por más que el mundo sea reflejo de lo opuesto… por más ciego que pueda estar…
No hay razón convincente para lo contrario…

agosto 11, 2013

¿Preparado?

Versos, versos, versos…
Y de repente, ecos. ¿Quieres textos? Y tan sólo veo pre-textos, efectos, de las cuatro paredes que encierran tu esqueleto. Grita, al menos. Entre puntos y comas, rezas por ser un capítulo de la vida de alguien… y olvidas ser protagonista. Escribir tu vida, entre lineas, susurrando, maldiciones todo el día. Tal vez, esa sea la misiva, arrancar todas las hojas blancas que dejas día a día…y tirar tu vida.
Y luego piensan que podrían… y viven en un mundo imaginario, esperando caballeros en caballos blancos, mientras allá arriba, los que vamos a lomos de dragones, tenemos piel de lobo, y colmillos como dedos, arrastrando las cabezas de príncipes allá donde vamos.
Pero, erramos, donde éramos, ahora somos, y el tiempo no espera… respira cuando puedas.